“La adicción a las compras se refiere al deseo compulsivo de
comprar cosas, aunque estas no sean una necesidad”[1]
El consumo compulsivo es más frecuente en las mujeres y
jóvenes, generalmente es causado por
insatisfacción personal, depresión, baja autoestima, vulnerabilidad hacia la
publicidad consumista y principalmente la ansiedad.
“Se le llama la
enfermedad invisible, porque nadie la advierte como tal, ya que a la persona se
le considera por lo general frívola o caprichosa, cuando en realidad esta padece
un alto grado de sufrimiento y de incapacitación”.[2]
¿Cómo eligen lo que desean comprar?
El
procedimiento se desarrolla por etapas que son las siguientes:
“Etapa
1. Dónde se inicia el deseo de compra en la mayoría de las personas
En la necesidad humana de evitar el dolor y obtener placer.
En la necesidad humana de evitar el dolor y obtener placer.
Etapa 2. Qué activa la compra en la mayoría de las personas
Las seis necesidades humanas universales. Las seis necesidades son: relevancia, variedad, certeza, conexión, crecimiento y contribución. Lo que he descubierto es que cuando un producto o servicio satisface a niveles altos tres o más de estas necesidades, el cliente es atraído al instante y está listo para actuar.
Las seis necesidades humanas universales. Las seis necesidades son: relevancia, variedad, certeza, conexión, crecimiento y contribución. Lo que he descubierto es que cuando un producto o servicio satisface a niveles altos tres o más de estas necesidades, el cliente es atraído al instante y está listo para actuar.
Etapa 3. Qué justifica la compra para la mayoría de las
personas
A medida que usted se involucre y desarrolle sus conocimientos, descubrirá que la gente suele actuar basada en necesidades emocionales antes que en razonamientos lógicos.”[3]
A medida que usted se involucre y desarrolle sus conocimientos, descubrirá que la gente suele actuar basada en necesidades emocionales antes que en razonamientos lógicos.”[3]
No siempre la persona acude a los establecimientos, también
puede hacer compras vía internet y la única condición es tener una tarjeta de
crédito. De acuerdo con los autores del libro Nuevas adicciones: ¿adicciones nuevas? “El 3% aproximadamente de
los navegantes sería verdaderamente adicto a las compras, como adicción
patológica a consumir compulsivamente. Compran productos nuevos e innecesarios
en los prolíficos “de segunda mano”, que todos conocemos en la Red. Los datos
al respecto nos hablan de sujetos emocionalmente inmaduros, ingenuos, con
problemas de aislamiento, insatisfechos, e indican que son personas influenciables
por los anuncios y la publicidad en general.”[4]
El adicto a las compras tiene la inmensa necesidad de ir a
gastar para sentirse bien, adquiriendo muchos productos que no necesita, a los
cuales raramente les da uso y, mientras algunos los devuelve, otros los acumula
y hasta los oculta de sus familiares para no ser regañados. Por consecuencia
se presentan ciertas problemáticas, como pueden ser deudas y engaños hacia su entorno,
llegando a padecer inconvenientes con las relaciones sociales y familiares.
Porque en definitiva lo que buscan estas personas es lograr un
equilibrio personal, ya que mientras compran viven una sensación de plenitud y satisfacción, lo cual es momentáneo; y al poco tiempo vuelven a aparecer las
emociones negativas que los llevaron a esa conducta. Así mismo surgen
sentimientos de culpa por gastar y se dan cuenta de que muchas veces, lo
que han adquirido, no les es funcional en ningún aspecto.
Tratamiento para la adicción a las compras
“Técnicas de
relajación y respiración,
orientadas a aumentar la sensación de control sobre uno mismo, en situaciones
de tentación; así como para controlar la frustración que provoca que no
se adquiera el producto u objeto de deseo.
Terapias
cognitivas, que buscan la identificación de aquellos pensamientos
intrusivos que agravan la situación de tensión que se origina delante de un
objeto o bien que supone una tentación. Para lo cual será útil llevar un
cuaderno encima, en el que se escribirá cuando nos sintamos tentados al
pasar por delante de un escaparate o de un centro comercial, apuntando las
veces que hemos comprado, así como la cantidad gastada. Todo ello se empleará
como línea base sobre la que trabajar para reducirlo hasta niveles normales, en
que compremos lo que necesitemos, y de vez en cuando nos podamos dar un capricho
si así lo queremos.
Técnicas
de modificación de conducta, que tratan de reducir las
conductas inadecuadas de compra, así como reforzar aquellas orientadas al
ahorro y a la selección de productos según su utilidad. Por ejemplo dándole al
adicto una cantidad de dinero máxima al día para gastar, y evitando el acceso a
cualquier otro dinero, incluidas las tarjetas del banco.”[5]
[1] Fundación Maniantales
“Tratamientos-Otras Adicciones-A las Compras” Texto en red (sin referencias)
Cited 17.11.13 Disponible en: http://www.manantiales.org/otras_adicciones_a_las_compras.php
[2] BlueCoast “Adicción a
las compras: el deseo de gastar hasta lo que no se tiene” Texto en red (sin
referencia) Cited 17.11.13 Disponible en: http://www.bleucoast.com/adiccion-a-las-compras-el-deseo-de-gastar-hasta-lo-que-no-se-tiene.html
[3] CULMEN “¿Por qué la
gente compra?” texto en red (sin referencia) 08.05.12 Cited 17.11.13 Disponible
en: http://culmenblog.com/2013/06/21/por-que-compra-la-gente/
[4] PÉREZ DEL RÍO, Fernando,
MARTÍN MARTÍN, Isidoro. Nuevas adicciones
¿adicciones nuevas? [en línea]. Guadalajara, Mayo 2007. Disponible en: http://proyectohombreburgos.es/pdf/2007%20NUEVO%20ADICCIONES%20FINAL.pdf
[5]
WebConsultas. “Adicción a las compras-Tratamiento de la adicción a las compras”
Texto en red (sin referencia)19.06.13 Cited 17.11.13 Disponible en: http://www.webconsultas.com/mente-y-emociones/adicciones/tratamiento-de-la-adiccion-las-compras-11647